jueves, 30 de junio de 2016

Los niños también pasan su duelo...

Cuando nos enteramos que estábamos de nuevo embarazados quisimos hacer las cosas bien. Hablamos con la psicóloga de la guardería, para que nos ayudara a explicarle a #Gusanito los cambios que se iban a producir, tanto en mamá, como en casa. Nos pasamos ocho meses hablándole de su hermanita, que el iba a ser el hermano mayor, y que la tendría que cuidar, enseñar y proteger.

Cuando la tripa empezó a notarse, la llamaba, la acariciaba, le hablaba, "Emma sal!", apoyaba su cabeza en mi tripa hasta que su hermanita le daba pataditas y me decía emocionado "Mama Emma quiere jugar!" y mamá moría de amor. La notaba saltar cuando escuchaba la voz de su hermano, igual que en su día #Gusanito lo hizo con la de #MiMedioMandarino. Cuando fuimos a la eco 4D y la vio en la pantalla, gritaba emocionado "¡Es Emma, sal, estamos aquí!"

    Cambiamos la habitación, compramos una camita, pues la cuna iba a tener nueva dueña. Montamos dos armarios, uno azul y uno rosa, adaptamos todo para que hubiera dos espacios definidos en la misma habitación y cada uno tuviera el suyo. #Gusanito sabia lo que era suyo y lo que iba a ser de su hermanita. 

El día que supimos lo que tendríamos que hacer y lo que iba a pasar, se nos vino el mundo encima. Pero y ahora como se lo decíamos a #Gusanito, apenas tenía dos años pero el también la esperaba... volvimos a hablar con la psicóloga, que ha sido un gran apoyo en este duro trance. Y nos dijo lo que no queríamos oír, los niños también pasan su duelo. 

Nos dio unas pequeñas pautas, como que tuviéramos cuidado con decir que Emma estaba malita, porque el también se pone malo, y le podía causar angustia o confusión, mejor algo sencillo como que había dejado de respirar, porque el respira y es consciente de ello. Teníamos que contárselo cuando estuviéramos preparados, juntos, y de forma clara pero cariñosa. Que no era malo que nos viera tristes o llorar, pero que le explicáramos siempre porque, para que no pudiera pensar que el había hecho algo malo. Pero sobre todo, que fuéramos sinceros con el... entre otras muchas cosas.

    Ya os he comentado alguna vez que mis recuerdos del hospital son un poco confusos, pero recuerdo perfectamente la cara de miedo cuando me vio temblar en la cama del hospital y el abrazo que me dio. 

Cuando regresamos a casa había mucha gente, mucho jaleo para que el se diera cuenta, pero me tocaba la tripa, la llamaba, y como no la sentía me decía "Mamá Emma no esta" y yo solo lloraba. 

Una tarde que nos quedamos solos en casa, nos sentamos abrazándole en el sofá y se lo dijimos. "Cariño, Emma no va a venir, estaba malita y dejó de respirar". El nos miraba como si la cosa no fuera con el. Sacamos un juguete que habíamos comprado para que se lo trajera su hermana del hospital y se lo dimos. "Cariño Emma no va a venir, pero te quería muchísimo y dejó esto para ti antes de irse". Abrió el regalo y se puso a jugar sin mas. Al principio pensábamos que no había entendido nada.

A la tarde siguiente, me toco la tripa y me dijo "Emma no esta, no va a venir mama". Después de eso, tuvimos que repetírselo en muchas ocasiones, "Cariño Emma no va a venir, dejó de respirar, ¿recuerdas?"

Notamos enseguida que estaba mucho más mimoso, #Gusanito siempre ha sido muy independiente, pero empezó a demandar mucha más atención. Quería tenernos siempre a la vista y todos juntos. Empezó con el "cole no" me temo que porque no quería que me separará de él. Tres meses y medio después esta etapa empieza a normalizarse.

Recogimos todas las cosas de Emma con el, guardamos los vestidos, los peluches, los chupetes... #Gusanito cogió un pequeño búho rosa que habíamos comprado para la niña y se lo quedó, lo llama bubu y duerme con el en la cama, no nos hemos atrevido a quitárselo y cuando le preguntas dice que es el bubu de Emma y que ella se lo dio. 

Con sus dos añitos recientes, un día me cogió de la mano y me pidió que le leyera el "Monstruo de los colores", ese libro no era de sus preferidos y no lo pedía nunca, me senté con el y empezamos a leerlo. Cuando llegamos al azul (triste) me cogió la cara y me la giró para que le mirara, me dijo "Aquí mama, pero yo cuido para que no llore." y me abrazó. En ese momento apenas podía aguantar las lagrimas. 

Intento no llorar demasiado delante de él, no estar todo el tiempo triste, no lo merece, el también necesita a su mama, pero reconozco que mas de una vez me he encerrado en el baño a llorar desesperada, cuando sigue nombrándola, cuando dice "El armario de Emma", cuando la busca. Una vez fuimos a faunia con su "masmejomiga" y sus padres, cuando estábamos viendo los canguros, la mama llevaba a la cría en la bolsa, me levanto la camiseta y me dijo "Emma sal, Emma no está, la perdiste".

Una tarde jugaba en su habitación, estaba con el maletín de los médicos, haciéndole el reconocimiento a los peluches y le escuché, "Mira Emma, vamos a mirar los oídos, si Mickey está bueno" y así se tiró un rato, mientras yo lloraba al otro lado de la puerta. Por suerte su "amiga invisible" no nos acompañó demasiado tiempo, pero fue difícil y doloroso. 

Han pasado casi tres meses y medio, y aun la nombra de vez en cuando, cada vez que ve el enorme armario rosa en mitad de su cuarto me dice "el armario de Emma, mama". Creo que por suerte, #Gusanito ha canalizado bastante bien su duelo, y no ha sido fácil la verdad. Pero hemos tenido muchísimo apoyo y ayuda de la guardería y les estamos realmente agradecidos.   

Y termina un nuevo curso...

    He pensado mucho cual sería el siguiente paso en el blog y creo que es el momento de volver a hablar de #Gusanito aprovechando que hoy coge las vacaciones en la guardería hasta agosto. 

    Como hace muchísimo que no escribía sobre él, os habéis perdido mogollón de grandes, buenos y malos momentos. Otro día prometo hablaros del postparto sin bebe y como estoy superando el día a día. Pero no me gustaría que el blog se convirtiera en el muro de las lamentaciones y mantener un poco su esencia, así que los voy a ir alternando, también porque ahora necesito ser un poco positiva.


    Ya os he hablado alguna vez de nuestra guardería, El mundo de Mozart, ha pasado un curso más y seguimos igual o mucho más contentos y enamorados. Es un centro maravilloso donde se preocupan en respetar los ciclos del niño, sean los que sean, donde priman los sentimientos frente al temario escolar. Han cumplido muchos objetivos que correspondían al curso que viene, y en vez de estancarse en el programa, amplían horizontes adaptándose a la clase. 


    Es su ultimo día y toca mirar con nostalgia al camino recorrido, parece mentira lo muchísimo que ha crecido. Mi pequeño ha dejado de ser un bebe, para convertirse en un niño grande. Corre que se las pela, parlotea todo el tiempo y no solo en español e inglés ¡sino también en chino! Tiene unas ideas de bombero retirado que os dejarían sentadas de la risa. Se termina su segundo año de guardería, un año importante, en el que ha aprendido muchísimas cosas y crecido un motón. 


    Han hecho una piña preciosa de amigos, es impresionante ver como se saludan al encontrarse en el parque como si hiciera años que no se ven y no han pasado más que unas pocas horas, como les nombra todo el tiempo en sus juegos y habla de ellos.


    Ha aprendido música con el mago diapasón, distingue notas musicales, ritmos, el pentagrama...  Enjoy Mandarín es superdivertido, baila y juega, le encanta, y se lo pasa genial con sus amigos mientras aprende. Seguimos practicando la psicomotricidad en #Gym&Play, clases a las que va desde los cuatro meses y que ya os detallaré mas extensamente. Pero nuestro gran descubrimiento este año ha sido el #Tocamates, donde aprenden matemáticas jugando desde los dos años!, sencillamente impresionante todo lo que hemos aprendido este año.


    El apoyo y cariño con el que han tratado a #Gusanito en los momentos mas duros, siempre pendientes de que estuviera bien y ayudándonos a canalizar su duelo. Preocupándose no solo por el, sino por todos nosotros. No hay palabras para expresar lo agradecidos que estamos y lo mucho que las queremos.


    Es su último día en el curso de 1-2 Mayores, y hoy ha bajado supercontento con un regalito que preparamos ayer para su seño y esperamos que le haga al menos la misma ilusión que la que pusimos nosotros preparándolo




    Escribo estas líneas con lágrimas en los ojos, madre mía si estoy así ahora, no quiero imaginarme el año que viene cuando pasemos al cole de mayores. Solo me arrepiento de no haber lo hecho lo mismo con el año pasado con su profe, porque de verdad que son todas maravillosas. Gracias chicas, por formar parte de nuestra familia. ¡Os queremos!  

miércoles, 29 de junio de 2016

#MiércolesMudo ~ For the best teacher

    Cuando comencé a escribir el blog pretendía ser algo alegre, divertido. Quería contaros mis peripecias como madre, todo lo que #Gusanito me enseñaba, nuestras aventuras como familia... nunca pensé lo que sucedería después. Este blog se ha convertido en un diario personal, un refugio donde expresar mis pensamientos.

    Me ha costado mucho volver, y decidir cual sería la primera foto en el miércoles mudo, finalmente opto por algo de optimismo.

    Mañana empieza #Gusanito sus vacaciones, finaliza su segundo año de guardería, que ha sido especialmente duro. Este es el pequeño detalle que bajará mañana a su seño, un espejito de bolso. Una sencilla forma de decirle lo mucho que le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotros y por nuestro pequeño este curso y su apoyo constante a toda la familia. Gracias al @ElmundodeMozart por ser maravillosas.


Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.
¡Feliz Miércoles!
Add your link

(Submissions close in 16h 52m)

martes, 28 de junio de 2016

La historia de Emma (El terrible final)

Sin duda esta ha sido la parte que más me ha costado escribir, mis recuerdos no son muy claros, solo hay escenas, frases, sentimientos...  

... Serían sobre las tres del medio día más o menos cuando llegamos a la clínica. Nos atendieron enseguida, dos médicos nos acompañaron a un despacho para valorar la situación. En todo momento se les veía nerviosos, no querían atendernos. "¿Como han esperado tanto tiempo?" ¿Perdona?, es martes, supimos el jueves que tendríamos que hacer esto y es lo que han tardado en el comité, ¿tanto tiempo?, "Estás casi de parto, porque no esperas y lo tienes de forma natural, total se va a morir", ¿Que de repente el parto ya no es peligroso para mi?, "¿En serio habéis visto a todos estos médicos y hecho todas estas pruebas pagando?, ¿para que tanto?", porque con uno solo que nos hubiera dicho que mi pequeña podía vivir no estaríamos aquí. "aquí va a ser un parto vaginal y sin posibilidad de epidural, tan solo algún calmante", "esto puede tardar días, ya sabéis que es un parto normal pero sin regalo al final" estuvieron mas de media hora intentando convencernos para que nos fuéramos a casa y que fuera lo que tuviera que ser. Si no hubiera sido por #MiMedioMandarino posiblemente me hubiera ido a casa.

Nos subieron a la habitación, #MiMedioMandarino fue a buscar a mis padres y nos quedamos mi hermana y yo solas, me pusieron un camisón azul de papel y entró una enfermera bastante borde a ponerme la vía. Yo no paraba de llorar. Directamente me bajaron al quirófano.

En el quirófano me dijeron que estaba de parto, cuello completamente borrado y centímetro y medio de dilatación, si todo hubiera ido bien seguramente mi niña habría nacido al día siguiente, dos como mucho :(

Me pusieron una sábana a modo de pantalla para que no viera que estaban haciendo, pero olvidaron tapar el monitor, sentía punzadas en la tripa y pude ver como la aguja se clavaba en su corazoncito y de repente, dejé de sentirla, una parte de mi murió con ella. Yo solo lloraba. Me pusieron oxitocina para acelerarlo y un poco de morfina (ese fue todo el calmante que me dieron), y me subieron a la habitación, donde esperaba mi hermana.

Las contracciones empezaron enseguida, y el dolor era horrible, en seguida empecé con convulsiones de dolor, no paraba de temblar y gritar, mi hermana pedía ayuda desesperada, al final vino la enfermera borde de antes (solo había una para toda la planta) sin revisar como iba de dilatación ni nada, le dijo a mi hermana que no me diera nada de agua y que solo la llamara si sentía ganas de empujar. Pero yo no paraba de convulsionar y lloraba, no podía respirar entre el dolor y la angustia, la enfermera volvió muy enfadada por que con los gritos de dolor molestaba y asustaba al resto de pacientes, sacó a mi hermana de la habitación y mientras me volvía a recolocar la vía me decía "Que no llores niñata, estas aquí porque no quieres a tu bebe", al poco empece a necesitar empujar. Tardaron mucho en venir a buscarme y volver a bajarme al quirófano, mientras yo no paraba de temblar y llorar. Recuerdo como la enfermera me gritaba en el ascensor mientras bajamos "No llores niñata", nadie me dio la mano, nadie se preocupó de si estaba bien, ni me decían cuando empujar, de eso ya se encargaba el dolor, la niña salió, escuche como caía al suelo, nadie me dijo nada, no me ofrecieron verla ni abrazarla, la dejaron allí, el medico siguió sacando la placenta supongo, tardó muchísimo, y me cosió el desgarro. Recuerdo que el dolor era tan grande que no sentí como cosía los puntos, recuerdo no dejar de convulsionar de dolor, que apenas podía hablar con los temblores. La enfermera borde intento ponerme otra vía, porque al final había roto la primera con las convulsiones, estaba tan enfadada que me reventó las venas y tuvo que ponérmela en la mano. Me subieron a la planta, vacía, rota. yo no paraba de temblar y llorar.

En la habitación me esperaban #MiMedioMandarino y mi madre, solo recuerdo llorar y temblar. Mi marido y mis padres bajaron a ver a la niña, yo pedí verla, no me la querían subir, que porqué no lo había pedido abajo, tal vez porque el dolor y la conmoción apenas me dejaban hablar, al final #MiMedioMandarino consiguió que me la subieran. Me la trajeron en un bandeja de plástico dentro de una bolsa de basura, acurrucadita, parecía dormida, tan pequeña, tan perfecta, tan bonita. Solo la vi un minuto, no la cogí, no la abracé, tan solo acaricié su mejilla y la vi un minuto. y ahora lucho por no olvidarla.  #Gusanito estaba fuera en el parque con su tita, lo trajeron a la habitación recuerdo que me abrazaba mami, mami, apenas tenía dos años y vi miedo en sus ojos.

Se fueron todos, y quedé sola con #MiMedioMandarino, solo recuerdo el vacío y la angustia, sentirme tremendamente sola, vacía, me sentía sucia, había permitido que mataran a mi niña. Con la noche llegó el cambio de enfermera mucho más amable y empática. Me dio algo para el dolor y un relajante, me hablaba con ternura, y me trató con cariño. No dormimos nada aquella noche. Al día siguiente la misma enfermera nos dio el alta a las 9 de la mañana, sin que nadie me mirara ni los puntos ni nada. Pedimos incinerar a la niña, mi marido y mi padre se encargaron de todo, yo solo se que allí nadie sabia que había que hacer, no tenían los papeles,... el de la funeraria tardo horas en arreglar todo con el hospital hasta que finalmente nos pudimos ir.

Recuerdo llegar a casa y el abrazo de mi niño, era lo único que devolvía las ganas de respirar. Esa tarde fuimos a ver a nuestra ginecóloga, que me mirara los puntos y que todo estaba bien (no sabíamos que me habían hecho en aquel horrible lugar), me ofrecieron dejarme ingresada y hacer el posparto normal, dijo que dar el alta con apenas 12 horas de haber dado a luz es una salvajada, allí nos dimos cuenta que en los papeles del alta habían puesto alta voluntaria, sin comentarios, si todo estaba bien prefería irme a casa con mi familia.

De los días siguientes no recuerdo mucho solo dolor, vacío, soledad, angustia, y culpa, apenas hablaba solo quería llorar. Me aislé del mundo, me negué a hablar con nadie. Recuerdo que intentaban sacarme de casa, pero yo cada vez que veía una embarazada, un carrito, o un bebe me ponía a llorar, y si era niña aun peor. Recuerdo tocarme la tripa al despertar para ver si seguía ahí, si había sido un horrible sueño, recuerdo que solo podía dormir con pastillas, cerrar fuerte los ojos e intentar recordarla, cada centímetro de su rostro, recuero llorar en silencio y gritando hasta que se secaban mis lagrimas.

A los pocos días fuimos a buscar los restos de mi pequeña, Nos dieron una urna pequeñita, con una plaquita con su nombre. es el único sitio donde estará su nombre, nació sin vida, en este horrible país no tiene derecho a un sitio en el registro civil, ni a aparecer en el libro de familia con sus padres y su hermano.

Se fueron mis padres, mi hermana y #MiMedioMandarino intentaban cuidarme, yo aprovechaba cada vez que conseguía quedarme sola para abrazar su urna, llorando, la acunaba, le hablaba. Era como si intentara darle todos los abrazos, todo el amor, que no pude darle.

Mi marido necesitaba dar el siguiente paso y me pidió esparcir sus cenizas, yo no estaba preparada para dejarla ir tan pronto, pero se lo debía a el y a mi pequeño que necesitaba a su mama. En semana santa, solo unos días después de perderla, fuimos al pueblo de mis abuelos. Hicimos una pequeña ceremonia casera, familiar, en una finca de mis abuelos, vinieron muchos familiares, plantamos un pequeño olivo y dejamos allí su urna cerrada, tal cual. Ahora son sus raíces las que la cuidan y acunan en la noche y no su mama. No estaba preparada para dejarla ir, pero me despedí de ella. al salir me decían "ahora borrón y cuenta nueva". Realmente ¿es posible olvidar?, ¿se pueden borrar ocho meses de vida sin más? se que son cosas que se dicen con la mejor intención, pero...

Ahora tres meses después, sigo llorando al ver un carrito o una embarazada, pero he dejado de buscarla en mi tripa al despertar, ya no espero que venga, y despertar de esta horrible pesadilla. He comprendido que nunca dejará de doler, que nunca olvidaré lo que ha sucedido ni a ella, se que algún día aprenderé a vivir con este dolor y quizás entonces pueda decir que lo he superado.

Leer la historia de Emma desde el principio.

lunes, 27 de junio de 2016

La historia de Emma (III parte)

... Regresamos a aquel despacho lleno de papeles y cajas convertido en una improvisada sala de espera, quizás para intentar amenizar lo máximo posible nuestra estancia, quizás para que no molestáramos al resto de familias felices que, ajenos a nuestra realidad, esperaban emocionados ver a sus pequeños. La doctora nos estaba esperando, nos dio los papeles y nos dijo que nos había pedido cita para el día siguiente con un neuropediatra que nos ayudaría a tomar la horrible decisión, era un médico privado que no trabajaba con seguros médicos, pero según la doctora era el mejor en su campo y sería mucho más optimista que ella, quizás aun había algo de esperanza.

Nos fuimos a casa entre silencio y lágrimas, me acosté. Mis padres se ocuparon de #Gusanito, yo no hablaba, no reaccionaba, solo lloraba. Me dieron calmantes y al final creo que conseguí dormir algo. A la mañana siguiente quise ir con #MiMedioMandarino a entregar los malditos papeles para solicitar el comité. Había un problema con los ordenadores o algo así y tenían un jaleo tremendo, había muchísimas niñas, no podían atender a nadie, la gente estaba crispada y yo solo lloraba en silencio. Teníamos que ir a la consulta de nuestra ginecóloga y decidimos irnos y volver luego, pero entonces el guarda de seguridad que vio mi enorme barriga de ocho meses, pidió a una de las funcionarias que nos atendiera, la funcionaria nos metió en el despacho ante el cabreo del resto de niñas que esperaban con sus madres a que les dieran carta blanca para quitarse el problema del medio. Le entregamos todos los papeles y ella bastante borde nos dejó muy claro que solicitar el comité no quería decir que nos lo fueran a aprobar, que con lo avanzado del embarazo seguramente nos lo rechazarían y que no esperáramos respuesta antes de al menos 7 días. 

Fuimos a ver a la ginecóloga, ya lo sabía, le había llamado la otra doctora y había estado en contacto con mi marido, me abrazó. Sus palabras y expectativas fueron las mismas que las de la doctora y las del doctor que nos hizo la neuroresonancia. Llamó a varios médicos delante nuestra para intentar acelerar la respuesta del comité, que suelen tardar unos diez días, nosotros no teníamos tanto tiempo. Y nos dio el contacto de una clínica en Francia por si nos lo rechazaban, las palabras de la funcionaria habían dejado huella. Nos dio otro informe y nos dijo que lo lleváramos rápidamente para que lo adjuntaran a lo que ya habíamos entregado. Llegamos otra vez al ministerio, habían arreglado la red pero el retraso era patente, el mismo guardia nos cogió el informe y prácticamente obligo a la funcionaria (bastante indignada) a que nos atendiera.

Una vez en casa, no fui capaz de comer nada, a las cuatro teníamos cita con el neuropediatra. Allí me enteré que esté señor era otra gran eminencia en el campo, pediatra de los hijos de futbolistas y famosos... no daba cita y nos había cogido como otro favor a la doctora. Cuando entramos miró todos los informes y pruebas sin decir nada y nos preguntó "¿Que es lo que queréis?, ya habéis solicitado el comité, no necesitáis mi informe" la respuesta era clara, queríamos que nos dijera que la niña podía vivir, que no era tan horrible, que podría tener una vida digna, aunque no fuera normal, queríamos que nos dijera que había esperanza. Pero no fue así. "Su niña será un vegetal toda la vida, si sobrevive al parto", "este tipo de niños fallece a los dos, tres años, normalmente de inanición", "el tiempo que viva, lo hará conectada a una máquina para respirar y comer", "las lesiones son extremadamente graves, para esto no hay cura ni tratamiento",  "es prácticamente como una muerte cerebral", "nunca he aconsejado la interrupción de un embarazo, sin embargo en su caso, si deciden hacerlo, sera lo más humano"... esas palabras aún resuenan en mi cabeza. Yo seguía sedada y solo lloraba, era como si no estuviera allí, una mera espectadora de mi vida. 

Llegamos a casa devastados, la decisión estaba prácticamente tomada, no podíamos hacerle eso a nuestra niña, como podíamos dejarla morir de hambre, nunca escucharía nuestras nanas, ni la calmarían nuestros brazos, simplemente aunque su corazón latiera, no estaría allí. y entre el dolor y la desesperación llegó el miedo, yo estaba ya de 36 semanas, que ocurriría si nos denegaban la interrupción, el parto como tal seguía siendo muy peligroso, todos los médicos nos decían que aquello era imposible con el diagnostico pero... aquella horrible funcionaria había sembrado la semilla del miedo. Mi marido comenzó las gestiones para irnos directamente a Francia si nos la denegaban, contacto con la clínica, con un hotel, en Francia el comité se reúne los martes, nos iríamos casi a la semana 38, y #Gusanito nació de 37, no íbamos a llegar :(

Pasamos el peor fin de semana de nuestra vida, yo me pasaba el día llorando en la cama, menos mal que los abuelos cuidaban de #Gusanito, le sacaban al parque, lo mantenían ocupado para que viera lo menos posible de lo que sucedía en casa, pero con dos años mi  pequeño no es tonto y lo entendía todo. Yo me pasaba el día llorando, con tranquilizantes y sin apenas hablar. No quería sentirla, si no podía tenerla. Quería que me la sacaran ya, era una tortura seguir sintiendo sus patadas (aunque solo fueran convulsiones) sabiendo lo que le íbamos a hacer. Y a la vez me sentía la peor madre del mundo, me odiaba a mi misma, creo que en el fondo quería que nos denegaran la interrupción y que fuera lo que tuviera que ser. 

El martes por la mañana mientras mi marido iba a recoger a mi hermana a la estación, me llamaron del ministerio, tenía que ir a recoger la resolución. En cuanto llegaron nos fuimos directos, nos dejaron en la sala de espera, hoy casi vacía, una mujer con bastante barriga, llorando, me abrazó y me dijo, "en este lugar no entienden nuestro dolor". Cuando entramos, la misma funcionaria que las otras veces, nos entregó sonriendo el sobre, mientras yo lloraba, "pero no llores mujer, si era lo que queríais", no señora, yo no quería tener que MATAR a mi bebe. Nos dijo que había tres clínicas para el proceso y que si teníamos preferencia por alguna, la doctora nos había recomendado la Clínica Isadora, porque decía que el trato era el más humano. La funcionaria llamo, y mientras hablaba con ellos por teléfono me miró y dijo al auricular "No, no es gorda, es normal", aquello fue un preludio de lo que nos esperaba en aquel horrible lugar. Nos mandaron directamente a que nos valoraran para que nos dieran cita, y directamente nos fuimos para allá... 

Continua leyendo...

Volver al anterior

domingo, 26 de junio de 2016

La historia de Emma (II parte)

... Esa tarde fuimos a ver a nuestra ginecóloga con el informe que nos dieron en la ecografía, ella trató de tranquilizarnos. Los parámetros de la bolita rozaban la normalidad, no había nada por que preocuparse, en el peor de los casos le harían un drenaje cuando naciera, era una operación sencilla, que solo tendrían que hacerle una vez y que no dejaría ninguna secuela en la niña. De todas formas para que nos quedáramos más tranquilos nos mandó hacer una neurosonografía fetal con un médico que según ella era una eminencia en el campo y que nos sacaría de dudas si había algo más. Es una prueba que no cubre ningún seguro medico y que en la seguridad social no se realiza...

La doctora nos trató con muchísimo optimismo, la prueba duró casi dos horas y pese a que ella no lograba ver ninguna anomalía más en la cabeza de nuestra niña, había algo que no terminaba de gustarle, aunque no sabía que era. Ella nos mandó hacernos un par de pruebas más que por supuesto tampoco cubría el seguro médico...

Una neuroresonancia magnética fetal, que quería que nos hiciera el jefe de servicio de la Clínica Quirón de Pozuelo, según ella el mejor en Madrid para interpretar que podía estar sucediendo. Ese médico tenía una lista de espera de más de seis meses, ella misma le llamó para pedirnos cita y nos dieron cita para el martes siguiente como un favor a la doctora.

La otra prueba era una amniocentesis completa y dado que yo ya estaba de 35 semanas y la peque era grandecita, era una prueba que se considera de riesgo. y pensareis la amniocentesis la hacen en la seguridad social sin problemas y la cubren casi todos los seguros, si y no, el estudio sencillo si, pero a nosotros nos pidieron entre otras cosas el estudio por arrays que no cubre ningún seguro.

Ese día llamamos a la familia, no se lo habíamos dicho a nadie, porque realmente no esperábamos que fuera nada y no queríamos que cundiera el pánico por nada. Recuerdo el enfado de mis padres y como lloraban, en el fondo era como si ellos ya intuyeran que algo no iba bien.

La doctora decidió hacerme por su cuenta un par de analíticas más y me mandó unas inyecciones para madurar los pulmones de la niña por si había que adelantar el parto para tratarle fuera del útero.  

Ese mismo martes cogí la baja a las 35 semanas y media ya que la amniocentesis me suponía al menos 48h de reposos absoluto y mi cabeza ya no estaba donde tenía que estar.

Primero fuimos a la clínica Quirón a hacer la resonancia, me metieron en un tubo superpequeño, al principio boca arriba pero mi espalda con ciática desde la semana 20 más o menos no aguantó mucho en esa postura, no podía ni respirar de dolor y claro la niña se movía más porque yo estaba muy nerviosa. cada vez que paraban había que empezar de cero. al final me pusieron de lado y aguante un poco mejor las casi tres horas que estuve metida en el tuvo, mi pequeña no paraba quieta. el Doctor fue muy atento y respetuoso, nos dijo que recogiéramos los resultados el jueves.

De allí nos fuimos corriendo a la amniocentesis, los resultados tardan unos 10-20 días, pero nos dijo que ella llamaría personalmente al laboratorio. Yo llevaba todo el día sin comer nada porque la resonancia tenía que ser en ayunas, tardó unas tres horas y después teníamos unos 40 minutos para llegar desde Pozuelo al centro de Madrid, cuando entramos en la amniocentesis estaba bastante mareada.

Recuerdo que tuvo mucho cuidado de que no viera ni la aguja ni la pantalla para que estuviera lo menos nerviosa posible, aunque no dio mucho resultado, recuerdo sentir la aguja y como sacaban el líquido, el dolor no era tan espantoso como la ansiedad y falta de aire.

Mareada volvimos a casa, a comenzar mi reposo absoluto, tenía muchísimas ganas de ver a #Gusanito y abrazarle. Dos días que se me hicieron larguísimos, mis padres habían venido a ayudarme con #Gusanito y a cuidarnos, ya que #MiMedioMandarino tenía que seguir trabajando. El jueves por la mañana aunque seguía con reposo fuimos a buscar los resultados de la neuroresonancia magnetica fetal, iba tranquila, esperaba buenos resultados, que podía ir mal si no habían visto nada hasta ahora. De camino a la Quirón me llamaron de parte de la doctora, quería hablar conmigo urgentemente, que en cuanto tuviera los resultados de la neuroresonancia fuera a la clínica. Mi corazón dio un vuelco, llamé llorando a #MiMedioMandarino que estaba trabajando, y vino a buscarnos para acompañarme a recoger las pruebas. En el coche camino de ver a doctora, leímos el informe de la neuroresonancia, realmente no entendimos mucho pero no parecía tan malo.

Una vez en la clínica no nos hicieron esperar mucho, entramos solos los dos, mis padres esperaron fuera, recuerdo todo esto como si no hubiera sido más que una espectadora de todo lo que sucedió."Lamento decirles que estamos ante el peor resultado, la amniocentesis ha dado positivo en infección por citomegalovirus", "la concentración es demasiado alta", "la neuroresonacia ha revelado que el cerebro primario de la niña esta especialmente dañado", "ceguera, sordera, problemas graves psicomotores, parálisis cerebral grave, convulsiones, esto siendo muy muy optimistas", "tiene que entender que las patadas que usted siente no es su pequeña, son convulsiones de la niña", "en el mejor de los casos su hija sera siempre un bebe sin posibilidad alguna de desarrollarse y usted probablemente tendrá un desprendimiento del útero y no podrá tener más hijos", "en el peor morirán las dos en el quirófano, las convulsiones de la niña son muy fuertes e incontrolables", "tienen que decidir ya que van ha hacer", yo apenas respiraba, no entendía que quería decirme, no reaccionaba. Finalmente lo dijo "en estos casos tan claros de incompatibilidad con la vida, y peligro para la madre lo más acertado sería interrumpir el embarazo", "yo les voy a preparar los papeles para solicitar el comité y mientras se lo conceden ustedes toman la decisión", "no podemos esperar, está ya de 36 semanas, decidan lo que decidan va a ser de alto riesgo", "si deciden seguir adelante les tengo que derivar a La Paz, es el único lugar que puede atender un parto así", yo solo lloraba no podía respirar mientras #MiMedioMandarino asentía como si lo entendiera todo, dejaron entrar en la sala a mis padres que esperaban fuera, recuerdo las lágrimas de mi padre y los sollozos exagerados de mi madre, yo solo quería salir de allí, nos pasaron a otra sala de espera donde estábamos solos mientras nos preparaban todos los papeles, #MiMedioMandarino me acompaño a la calle y dejamos a mis padres esperando, necesitaba sentir el aire en la cara, salir de aquella pesadilla, yo solo lloraba...

Continua leyendo...

Lee la primera parte

viernes, 24 de junio de 2016

La historia de Emma (I parte)

Todo empezó hace un año por estas fechas, con la primera falta y un montón de ilusiones y sentimientos encontrados. Era un embarazo no buscado pero muy muy deseado, mis dos pequeños se iban a llevar solo dos años, no podía ser más perfecto.

Empece a cuidarme como no me había cuidado nunca. Comía supersano, me echaba cremas, incluso en la cara, me compre un tratamiento en kiels carísimo y lo seguía a rajatabla. Nunca había estado tan bien, en el primer trimestre adelgacé 7 kilos.

El tiempo iba pasando entre revisiones y ecografías. Mi tripa creció enseguida pero el bichito no se dejaba ver, en la semana 16 nos dijeron que parecía niño... bueno otro niño... no pasa nada (mentira) ¡Que disgusto me llevé! Nunca tendría una pequeña, vestidos, muñecas... poco a poco me hice a la idea de tener solo varones en casa, bueno no era tan malo, hasta empezó a hacerme ilusión poder reutilizar todas las cosas de #Gusanito.

El tiempo fue pasando y en la eco de las 22 semanas nos dieron la gran noticia, ¡era niña! recuerdo ese día con tanta ilusión... recuerdo a mi madre gritando como una loca, es niña, es niña!!, recuerdo haber llorado de emoción, ¿podía haber algo más perfecto? la pareja con solo dos años de diferencia. Era tan maravilloso que no parecía real (y no lo fue).

Y el tiempo que seguía pasando, entre el trabajo, la casa, un embarazo muy tranquilo y #Gusanito que con sus casi dos años cada vez demandaba más atención, yo apenas le hacía caso a mi ansiada niña. No hacía nada de lo que hice con #Gusanito, no le ponía música, apenas le hablaba, no descansaba casi nada, y cada noche antes de quedarme dormida le decía "Mi niña, prometo que cuando estés aquí te compensaré"...

Cogí un catarrazo fuertísimo, que por no dejar de trabajar y no cuidarme bien termino siendo una bronquitis, con otitis, faringitis, total casi dos semanas de baja... y las navidades pasaron y con ellas llegó el tercer trimestre y la eco 4D, ¡era tan bonita! Pero lo más bonito era ver como #Gusanito la esperaba, la llamaba ¡Emma sal! y como jugaban... apoyaba la cabeza en mi tripa y ella le daba pataditas y me miraba ilusionado y decía ¡Emma quiere jugar conmigo! y yo moría de amor.

Tal era nuestra ilusión con su inminente llegada que nos hicimos hasta una sesión de fotos para recordar el embarazo, quien me iba a decir que esas fotos sería lo único que me quedaría de ella...

Y el tiempo seguía pasando, en la revisión de las 34 semanas vieron algo... Mi niña tenía una hidrocefalia dentro de los parámetros que se consideran normales, una pequeña bolita de liquido entre su cerebro y el cráneo, pero según nos dijeron algo completamente habitual y que seguramente se quitaría solo, revisión a las 35 semanas para ver si disminuía o se mantenía igual...

Primer gran susto de mi pequeña, bueno lo más seguro es que no fuera nada, solo eso, un susto, algo a lo que #Gusanito nos tenía muy acostumbrados, ¿Que podía salir mal? con #Gusanito había ido todo bien y mira que nos había dado sustos y gordos.

Fuimos a la revisión en la semana 35 completamente convencidos de que habría disminuido sino desaparecido... pero no era así, había crecido... la ecógrafa sin decirnos nada nos asustó muchísimo, nos mandó repetir la ecografía al día siguiente con el jefe de planta y nos pidió cita urgente con nuestra ginecóloga para que valorara los daños... estábamos muertos de miedo...

Continua leyendo...

jueves, 23 de junio de 2016

El regreso más amargo

    Ha pasado mucho tiempo desde que no paso por aquí, demasiado... tenía preparado un regreso triunfal con la parejita y todas las peripecias que ello conlleva pero mi dulce niña falleció en el parto... y a hora me debato entre la pena y subsistencia.

   Apenas han pasado tres meses desde que ella se fue, todos dicen que un duelo perinatal dura unos 9 meses, que coincidirían con la exterogestación. ¿De verdad solo se tardan 9 meses en olvidar la muerte de tu pequeña? No os podéis imaginar lo que me está costando escribir estas líneas, pero creo que si no saco todo lo que tengo dentro no podre seguir adelante. El día que ella se fue, se llevo una parte de mi y nunca podré volver a ser la misma.

    Tengo un hijo maravilloso de 28 meses, es dulce, travieso, listo (demasiado) ... y cuida de mi, a sus casi dos años y medio cuida de su mama, cuando debería ser al revés. y mamá llora, lloro cuando hace algo y me siento orgullosa, porque nunca me sentiré orgullosa de ella, lloro cuando hace alguna trastada, porque nunca la regañaré ni me enfadaré con ella, simplemente lloro todo el tiempo y el a su corta edad me abraza y me dice "Mamá triste, pero yo cuido para que no llore".

    Y ahora estoy aquí sentada frente al ordenador, porque no se como seguir adelante, y lo único que me calma es hablar de ella...