No son muchos los grupos que se atreven a tratar el tema de la muerte gestacional/perinatal, y la verdad es que no soy muy fan de la nueva "Oreja de Van Gogh", pero esta canción y en estas fechas me toca...
Mucho se habla de las formas de educar modernas, y si nos paramos a pensar seguro que nuestros padres ya hacían muchas de esas cosas sin saber que lo estaban haciendo. Cuando me quedé embarazada de gusanito nos recomendaron elegir una canción y ponérsela de forma repetitiva para calmarle cuando naciera (creo que ya os lo he contando alguna vez) y que le recordara el vientre materno. Nosotros lo hicimos pensando que era algo guay e innovador, pero haciendo memoria y hablando con mi padre, yo también tengo canción de cuna.
El año que yo nací Mike Oldfield saco uno de sus singles mas reconocidos, Moonlight shadow y mi padre me la ponía a todas horas, porque le gustaba y porque según dice, parecía que mi también, daba más patadas cuando estaba en la barriga de mi madre y cuando nací me callaba a escucharla.
Si os soy sincera a día de hoy aun me la pongo cuando me siento nerviosa, cuando estoy muy triste o cuando simplemente quiero sonreír.
Son días de recuerdo, duros, grises, hace dos años nos encontrábamos sumidos en el miedo y la esperanza, realizando pruebas, esperando resultados sin imaginar por un solo instante cual sería el final. Dos años después aun siento en mi vientre la punzada que terminó con todo.
Hoy escribo este post un poco blandita, y es que a veces suceden cosas que te hacen frenar en seco, respirar y replantearte si lo estas haciendo bien. Hoy me he despertado con la terrible noticia del fallecimiento de una persona a la que admiraba mucho y cuyo mensaje era "Vivir con humor". No hay palabras que espesen la avalancha de pensamientos, sentimientos que me abruman, por eso a veces es mejor el silencio. Hasta siempre Carles Capdevila.
Los extremos siempre me han parecido una mala elección, y en este caso no es diferente, soy madre desde hace 3 años y medio, y mi opinión sigue siendo la misma que cuando no lo era, adoro a los niños, me encantan sus risas, sus juegos, su inocencia, su dulzura. Pero hay situaciones, momentos en la vida en los que prefiero, por un motivo puramente egoísta, tranquilidad al igual que no se me ocurre llevar a mi pequeño a un bar de copas a media noche, y no veo mal, que si algún padre lo intentara, no le dejen entrar.
Os voy a poner dos ejemplos que yo considero bastante representativos en mi vida.
El primero, fue mi luna de miel, uno de los hoteles en los que estuvimos era un resort en playa del Carmen, al contratarlo nos ofrecieron la pulsera Vip, que entre otras muchas ventajas, tenía el acceso a zonas donde no podían acceder menores, tampoco se permitía que los adultos dieran voces, salpicaran, ni se comportaran de forma irrespetuosa con el resto. Eran zonas sin niños, pero su acceso no era libre. Además tenían una piscina gigante con toboganes de agua y un montón de juegos en la que solo podían bañarse niños de hasta 14 años (esa sí me dio envidia jeje). Estuvimos en todas las zonas del hotel, y esa piscina nos venía muy bien en la siesta o cuando querías descansar un poco. En su momento no me pareció mal esta diferenciación y a día de hoy si lo pienso tampoco.
Otro momento de mi vida en el que buscaba no cruzarme con embarazadas, bebes… fue tras la pérdida de Emma, el dolor que me provocaba ver un carrito, una madre dando el pecho, unos padres paseando con sus hijos, era tal que hasta me cortaba la respiración, y era incapaz de no llorar amargamente. Recuerdo, por ejemplo, que durante meses no pude pisar ikea, no iba a centros comerciales, pese a no tener nada de ropa durante el postparto porque sabía que era imposible no cruzarme con ninguno. Y ojo que intentaba hacer vida normal con mi pequeño… pero si podía evitar el mal trago…
Ojo que soy la primera que beta un restaurante que niega la entrada a unos padres con sus hijos porque esa noche no les conviene tener dos sitios ocupados que no van a consumir. Que no ve programas como el hormiguero, porque no me gustan gestos como negar la entrada a un grupo de personas con discapacidad. Que no va a una boda si en la invitación, te demandan que no lleves niños…
Pero tampoco lo llevo a sitios en los que él o nosotros nos podamos sentir incómodos, ya sea por el lugar, la hora, porque esté teniendo un mal día... procuro enseñarle como se supone que se tiene que comportar. Mi hijo es mi responsabilidad, déjame educarle, para que el día de mañana sea un adulto.
Como ya he dicho antes, todos los extremos me parecen horribles. Y la niñofobia empieza a ser un problema real. Si vas a un restaurante familiar, por muy bien que se comporten los niños, van a hacer ruido, si vas a una piscina municipal, lo normal es que te salpiquen y no solo los niños. Que la mayoría de las veces se les permite mucho más a los adultos, que hablan a voces, no van bien aseados, fuman echando el humo a diestro y siniestro... eso es políticamente correcto, pero que un niño sea y se comporte como tal no lo es.
Soy la primera que a día de hoy no va a ningún sitio en el que mi pequeño no sea bien recibido. Pero entiendo que no siempre nos encontramos en la misma situación y que no siempre necesitamos lo mismo, por lo que no me molesta la existencia de lugares “Solo para adultos” siempre y cuando los “adultos” que hay dentro se comporten como tal.
Tenía muchas ganas de regresar al VDLN y es que últimamente "no me da la vida" jeje.
Parece que este pequeño arcoiris de esperanza viene cargado de energía y con ganas de devolverme parte de mi ser. Vuelvo a sonreír, y aunque el miedo sigue ahí, siempre está ahí, vuelvo a estar ilusionada.
Es cierto que hay días de bajón, momentos oscuros en los que no ves la luz, momentos en los que sin querer la llamo Emma y de repente todo se queda en silencio y las lagrimas recorren mis mejillas mientras yo intento estabilizar emociones, pero por primera vez desde hace 14 meses también hay momentos felices sin más, sin ese "si ella estuviera aquí...", momentos en los que te esperamos a ti y solo a ti mi pequeña arcoiris.
Hoy me siento especialmente positiva, la siento cada vez más, la noto viva dentro de mi y ese es el nombre que quiero para ella, VIDA.
Quería compartir con vosotros un grupo de mis años de facultad que me encantan, que siempre me levantan de la silla y que creo transmite el mimo "buen rollo" que siento yo ahora.
Hace mucho que no paso por aquí, la verdad es que siempre me pasa, cuando parece que el blog empieza a hacerse un hueco y a tener repercusión me agobio y me escondo.
Pero esta vez… esta vez es diferente, me cuesta escribir, y eso es algo, que no me había ocurrido nunca, desde que tengo uso de razón me recuerdo escribiendo, vomitando sueños, pensamientos, sentimientos en el papel. Pero para eso hay que soñar, pensar, sentir y es algo que desde hace meses el miedo y la ansiedad no me permiten.
Estoy triste, enfadada con el mundo, cuando debería ser feliz. Me paso los días esperando que me digan que algo salió mal, que #Quisquilla tiene que irse, igual que lo hizo su hermana mayor, así es más fácil, aislarse, no ilusionarse, no pensar y por tanto no sentir. Porque si no me ilusiono, dolerá menos cuando no esté.
Pero ya no me queda espacio donde esconder toda esta avalancha de cosas que no quiero pensar ni sentir y ahora hay dos opciones o terminar con un colapso nervioso en algún manicomio o levantarme y afrontar la realidad, y es que no tiene por qué volver a suceder, aunque la posibilidad siempre esté ahí, y el miedo me acompañe todo el embarazo, necesito encontrar un punto de equilibrio y volver a ser yo o al menos intentarlo.
Por eso me perdonareis el popurrí de canciones, que creo expresan un poco lo que quizás no se explicar con palabras.
Comienza una nueva cuenta atrás que va a ser especialmente difícil para toda la familia, pero estamos muy ilusionados con esta nueva oportunidad que nos da la vida.
El primer post del año no iba a ser el #MiércolesMudo, pero la vuelta a la rutina está siendo caótica y si lo sigo dejando no voy a publicar nunca!
Descripción de la imagen: #Gusanito jugando a 'hacer la cena' con una minicocinita con su gorro de cocinero rojo, su delantal. Todo regalos de reyes.
Ahora os cuento la historia que hay detrás de la imagen, porque ha sido el regalo polémica en la familia. Hace ya más de un mes, compré una pequeña cocinita, que venía con utensilios y alimentos, lo justo para comenzar a jugar sin que eches en falta nada importante (la caja que sale en la foto) y un disfraz de cocinero de la patrulla canina. Ya cuando lo compré en la tienda (buscaba una caja azul o verde) una señora me increpó que era un regalo para niñas, como veis en la foto, al final encontré la caja azul y a la señora para no decirle una burrada la ignoré.
El problema vino en casa, cuando #MiMedioMandarino se enteró, no le hizo ni pizca de gracia, pero como a las profes de la guardería les pareció una gran idea, lo dejó pasar (eso si, ¡se vengó comprando herramientas, excavadoras y coches!). Cuando mis padres se enteraron.... pusieron el grito en el cielo! Que si se me estaba yendo la pinza, que la psicóloga me estaba volviendo tarumba, que estaba traumatizando al niño... y una gran cantidad de burradas e insultos que paso de escribir.
Como ya me imaginaba que no iba a tener mucho apoyo con la idea, deje envueltos los regalos debajo del árbol de casa, para que cuando regresáramos, #Gusanito viera que 'los reyes' también había pasado por casa (este tema tampoco está exento de polémica, pero os lo cuento otro día). ¡No os podéis imaginar lo que le ha gustado el regalo! y lo que está jugando con el.
Soy de las que piensa que los juguetes no tienen sexo, los prejuicios los ponemos nosotros y yo intento educar a #Gusanito en la igualdad, porque creo que es la única forma de conseguirla de verdad.
A dos días de empezar uno nuevo, mi principal propósito de año que va a comenzar, es levantarme de entre mis cenizas y resurgir de nuevo cual ave Fénix. Pero todas estas nuevas metas y proyectos ya os las cuento en unos días.
Hoy os dejo una canción de Sergio Dalma que me ha dado mucho que pensar en estos momentos tan duros de mi vida.
Sergio Dalma - Se empieza nuevamente
Y como no podía ser de otra manera, en una fan de Mecano (aunque hoy esta canción se repita hasta la saciedad)...
Mecano - Un año más
Nota:#MiMedioMandarino me acaba de decir literalmente que "Menudo truño de post para acabar el año, el hombre que dice guarradas a las mujeres y mecagoento truñooooo!!!!! no merece la pena ni que lo comente" Pues lo añado yo!!! jajaja ¿Le contestáis??
Os deseo lo mejor para este año que comienza, que lo mejor de 2016 sea lo peor de 2017 un fuerte abrazo! Y feliz año nuevo.
Cada año, desde que nació #Gusanito, hacemos un árbol de navidad de fieltro, que coloco en la pared. Aquí os dejo los tres que hemos hecho.
Es un juguete estupendo para estas fechas, porque juega muchísimo con el. Trabaja la precisión, la pinza, los colores, las formas... dependiendo de la edad.
Del primer año no tengo foto del árbol con todos los adornos, aunque me lo curre un montón, los adornos eran muy bonitos con diferentes formas pero demasiado complejos, y #Gusanito los desmontaba y se los comía todo el tiempo.
El segundo año, el árbol quedó más bonito, con líneas más redondas y los adornos mucho más sencillos.
Este año teniendo en cuenta que lo hemos hecho juntos reconozco que ha quedado mejor de lo que esperaba jajaja.
Os cuento como los hacemos, porque es sencillísimo y muy rápido.
Material
Fieltro
Tijeras
Chinchetas o cinta de embalar (depende de donde y como quieras ponerlo)
Silicona caliente (Opcional)
Instrucciones
Es tan sencillo como dibujar la forma del árbol que más nos guste en la plancha de fieltro verde y recortarla. Yo los primeros años que #Gusanito era más pequeño la pegue al borde de una mesa con cinta de embalar transparente. Este año lo hemos puesto en la pared con chinchetas normales.
Los adornos se hacen igual pintas las formas que más te gusten y lo recortas, yo los adornos compuestos los pegué con silicona caliente, pero seguro que con pegamento rápido quedan igual de bien.
No necesitas poner nada para pegar los adornos al árbol, porque fieltro sobre fieltro agarra solo, lo que le da completa libertad al niño para poner y quitar los adornos donde quiera y combinarlos con completa libertad. Espero que os haya gustado nuestro árbol casero, y que me contéis como lo hacéis vosotros!!
Después de casi dos semanas de descanso vuelvo al Viernes dando la nota con un grupo para peques que me ha encantado jeje.
¿Os he contado alguna vez lo muchiiiisimo que me gusta NUESTRA guardería? (si nuestra porque somos como una gran familia). Y es que no todas las guarderías se involucran en la educación y el día a a día de las familias como lo hace "El mundo de Mozart"
Este martes nos sorprendieron con un concierto de navidad para los alumnos de último curso. El concierto comenzó con nuestras intrépidas profesoras cantando y bailando el villancico de Rosana (que a mi personalmente me encanta) y lo hicieron genial!!
Después dieron paso a Twinkle tots un grupo, que ya habíamos tenido la oportunidad de ver en directo más de una vez y con el que nuestros peques se divierten cada semana en clase. (El vídeo no es del concierto, pero son ellos en plena acción jeje)
Lo pasamos genial, tanto pequeños como mayores. Cantaron bailaron saltaron... Nos gustó tanto que a la salida del concierto le compramos a #Gusanito el disco para poder seguir cantando las canciones (versión Rock) en el coche!!
Podéis bichear un poco en su web y si tenéis la oportunidad de ir a verles con vuestros peques no lo dudéis porque merece la pena!
En casa no somos mucho de belenes, pero cuando vi el belén de Playmobil 123 me encantó y se lo regalamos a #Gusanito. Desde que lo montamos ha jugado bastante con el, pero ayer me lo encontré de esta guisa!
Descripción de la imagen (para @Vikings_Mama): Belén de playmobil, con la paw patrol (skye encima de la estrella), blaze y amigos, Jet adorando al bebé y un dinosaurio que según #Gusanito se lo quiere comer! jeje.
Me he propuesto publicar los lunes #ElTemaDeLaSemana de papás blogueros porque sino al final siempre se me pasa el plazo y la verdad es que los temas me encantan. A ver lo que duro jeje.
El tema de hoy es peliagudo ¿Niño o niña?
Reconozco que en mi primer embarazo quería un niño, y lo quería a toda costa. Somos dos hermanas y aunque tengo primos, siempre he sentido el vació de un niño en casa. Creo que estábamos tan convencidos de que iba a ser niño, que todo el mundo nos decía que iba a ser niña para que nos concienciáramos de esa posibilidad y no nos decepcionáramos demasiado si no lo era.
Cuando con apenas 13 semanas nos dijeron que claramente era un niño os podéis imaginar la alegría. Supongo que si hubiera sido niña la habríamos querido igual, pero a mi #Gusanito que no me lo toquen. jajaja.
En la semana 20 de repente nos empezaron a decir que era niña, en todas las ecografías. Hasta el punto que ¡#MiMedioMandarino me regaló la eco 4D solo para confirmar que era niño! Tengo más de 30 minutos de vídeo 4D buscando los huevines de mi pequeño, y yo llorando en la consulta que me dejaran verle la carita aunque fueran solo dos minutos jajaja.
En el segundo embarazo #MiMedioMandarino quería otro niño, por temas prácticos de reutilizar y que compartan habitación, pero sobre todo porque tener una niña y todo "el tema chicos" le dan autentico pánico. Yo quería una niña, ya tengo un brutote en casa, con todas sus adorables cosas de chicos... ahora quería una dulce niña, con sus muñecas, sus princesas...
Cuando en la semana 14 nos dijeron que venía otro niño lloré y todo, madre mía que disgusto más grande tenía. Con el paso de las semanas, me fui convenciendo de que era lo mejor y me hacía hasta ilusión otro niño apenas dos años menor, iban a ser los mejores amigos (desvaríos de una madre).
En la semana 23 nos dijeron que claramente era una niña, ese día si que lloré! y no os podéis imaginar los gritos de la abuela cuando se lo dijimos! una princesita. La pareja con apenas dos años de diferencia... con la experiencia que teníamos no me fiaba y en todas las ecos pedía que me confirmaran que seguía siendo niña!
Ahora que NO tenemos a Emma, y que no sabemos si un tercer embarazo sera factible, sinceramente si llegara nuestro arcoiris no quiero saber lo que es hasta que lo tenga en brazos. Solo quiero que nazca con vida y sano. Lo demás ya no me importa.
Hoy es uno de esos días, que ves que se acerca la navidad, iba a ser nuestra primera navidad juntas, y será la primera sin ti, la tercera sin mi abuelo, la quinta sin Juanma, la séptima sin mi querida madre política, y te das cuenta que todo sigue hacia delante, que nunca volveré a veros, aunque quien sabe, quizás si que exista algo después de todo. El caso es que estos días de felicidad casi enfermiza, a mi me provocan tristeza extrema, nostalgia, melancolía... Cuidadmela, allá donde estéis. U2 - With or without you