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jueves, 24 de noviembre de 2016

Calendario de adviento #handmade con niños

Hoy os traigo una manualidad que hicimos #Gusanito y yo la semana pasada. La verdad es que nos quedó bastante bien y lo pasamos genial haciéndola. 

Os pongo en situación, el año pasado le compramos un calendario de adviento de esos que tienen chocolatinas dentro y le encantó (aunque se lo comió en tres días). Este año pensamos que sería una buena forma de practicar la paciencia (que la lleva fatal), cogiendo cada día un solo paquete y esperando al siguiente. Además me encanta hacer manualidades con él, porque trabajamos un montón de cosas… la pinza, la espera, los colores, los números, la precisión, estar sentados y tranquilos…

Lo primero que hice fue buscar en Instagram calendarios de adviento caseros que no fueran demasiado complicados para hacer con un peque de menos de tres años, porque por muy bonitos que sean, si al final lo tengo que hacer yo sola, pierde la gracia. Me enamoré de uno con rollos de papel higiénico que emulaba una casita. Paso 2 conseguir 24 rollos de papel higiénico… Si me veis cogiendo los rollos terminados del trabajo, del centro comercial… el caso es que en 4 días tenia los 24 rollos, el problema fue que cada uno tenía una medida diferente, no solo de ancho ¡sino también de largo! Imposible hacer la casita y que quedara medio bien 😢. Así que me puse otra vez a buscar y vi uno que parecía facilito y bonito en el que habían colgado bolsitas de una nube de cartón.

Y mi cabeza, que a veces me sorprende y todo, unió ambos calendarios con los materiales que ya teníamos en casa.


Materiales
-          1 Caja de cartón grande.
-          24 tubos de papel higiénico
-          Pintura de dedo azul y un corcho (opcional)
-          Pegatinas.
-          Lana.

Para las letras (opcional)
-          Fieltro
-          Guata
-          Hilo


Lo primero que hice fue cortar la nube para qué #Gusanito pudiera pintarla de azul. Aunque utilizamos pintura de dedos, nos decantamos por un corcho de botella a modo de pincel para pintarla y así aprovechamos para practicar la pinza y la precisión, que es lo que nos toca ahora. A él le encanta embadurnarse así que se lo pasó genial. Y como aun no tiene predisposición ni por la derecha ni por la izquierda, practicó con ambas manos.


Si os decantáis por la nube recordad hacerla grande, nosotros nos quedamos cortos y tuvimos que hacer una segunda nube y pegarlas jeje.

El segundo paso que hicimos fue decorar los tubos con pegatinas. A su gusto y con pegatinas de todo tipo. Según el los iba terminando mamá los pegaba por debajo con washi tape haciendo pequeñas cestitas.


Cuando tuvimos todos los tubos decorados (esto si lo tuve que hacer yo, aunque él me los iba pasando) hay que coser con la lana cada tubo a la nube como si fueran gotas de agua.

Una vez tuve todas las cestas cosidas a las nubes, le pusimos los números, en nuestro caso en orden (todavía no los controla lo suficiente para ponerlos desordenados, pero el año que viene 😏)


Aunque la nube quedaba chula tal cual, aprovechando que está en una fase de autoafirmación con su nombre, le puse unas letras de otra manualidad que me había quedado a medias, y él encantado jeje. Ahora solo me falta rellenarlo antes del día 1, que va a ser lo más difícil.

Bueno y este es el resultado final, espero que os haya gustado, #Gusanito está tan contento con su calendario de adviento que nos ha hecho colgarlo en su cuarto y se lo va contando a todo el mundo.


¿Y vosotros os habéis animado a hacer algún calendario de adviento o preferís comprarlo??


domingo, 11 de septiembre de 2016

Juego con luces en el baño

Como ya os adelanté estos días en instagram, esta semana hemos hecho una actividad muy divertida en el baño y que ha sido todo un éxito.

Os pongo en situación, hace unos días #Gusanito empezó con el miedo a la oscuridad. Y La semana pasada vi unas barras luminiscentes de colores por casualidad en Tiger (y se me iluminó la bombilla jeje), hace no mucho vi unas imágenes de una mama que había teñido el agua del baño de su bebé de amarillo con vitaminas y con una luz negra, el agua se iluminaba. 


Utilizar esas barras en el baño harían un efecto parecido al de teñir el agua del baño pero sin la necesidad de la luz negra ni el peligro de que se la beba (cosa que a #Gusanito le encanta) además nos permitiría bañarnos completamente a oscuras. Prometía ser una actividad diferente y divertida. ¿Porqué no probarla?



Como ya os avancé la experiencia ha sido todo un éxito, sin miedo alguno a estar a oscuras, jugamos a un motón de cosas, "espadas laser", a perderlas y encontrarlas, dibujamos mariposas en el aire... 

La experiencia ha sido tan buena que esa noche me puse a investigar sobre los beneficios que aportan los juegos con luces y colores a los niños y la verdad es que son bastantes. Los niños se sienten naturalmente atraídos hacia la luz y, a menudo se calman con la estimulación visual mientras exploran el objeto. Este tipo de juegos se suelen utilizar para el juego libre, y también para la integración sensorial. Para la observación, la atención y el aprendizaje académico como la lectoescritura, lenguaje, matemáticas, música, y ciencias. 

Desde luego #Gusanito se lo ha pasado en grande y aun me pregunta donde están las baritas de luz y cuando las vamos a volver a usar jeje. Es un juego barato, divertido y que además te da la oportunidad de hacer cosas diferentes con tu pequeño.

¿Que os ha parecido? ¿Me contáis vuestras experiencias?

lunes, 5 de septiembre de 2016

Operación #AdiosTete superada :D


¡Bueno pues por fin este fin de semana dejamos el chupete!! Y la verdad es que estoy muy contenta con los resultados y lo “fácil” que ha sido. A ver, que no ha sido un camino de rosas, pero con lo apegado que estaba #Gusanito a su tete y la obsesión que tenía, tampoco ha sido el infierno que esperábamos. Os pongo en situación…
El miércoles pasado le pusimos la vacuna de la meningitis, y la enfermera nos comentó que había que ir pensando en deshacerse del chupete porque su paladar y dientes empezaban a deformarse preocupantemente. Ella le propuso a #Gusanito directamente cambiar el chupete por algo y todos juntos llegamos al consenso de que ese fin de semana cambiaríamos el chupe por Dory.

Tenía que ser el fin de semana porque iban a ser noches muy duras y días casi peores… Preguntamos a la sicopedagoga de la guarde que nos diera algún consejo de cómo hacerlo pero sobre todo porque queríamos que fuera lo más respetuoso posible. La idea de Dory le pareció perfecta. Nos dijo que fuéramos firmes, que iba a ser duro, pero que una vez se lo quitáramos no podíamos volver a dárselo.

Total que el viernes fuimos a la Disney Store, no muy convencidos, pero una vez que entró quedó deslumbrado con la magia Disney (¡no puede decir que no sea hijo mío!! :D)

Mientras yo hablaba con las chicas de la tienda contándoles el paripé que pretendíamos hacer y les pedía ayuda para llevar a cabo nuestro malvado plan, su padre elegía muñeco con él.

Cogió la Dory más grande que había en toda la tienda, le recordamos varias veces, en la cola de la caja, que tenía que pagar con el chupete (que llevaba puesto), pero el abrazado a su Dory gigante y creo que consciente de que hay más de 30 chupetes en casa, no tuvo problema en quitárselo y dárselo encantado a la chica de la caja. Ellas encantadoras en todo momento y muy metidas en el papel de la trama, le felicitaron por lo mayor que era, le regalaron pegatinas… su padre salió con el mientras yo pagaba de verdad el muñeco, pero #Gusanito iba feliz con su compra. 

Esa tarde ya lo pidió un par de veces pero le dábamos a Dory y le recordábamos la transacción que había realizado esa misma tarde. Las primeras veces coló, pero por la noche… llegaron los truenos y tormentas, me decía “vamos a buscar mi tete mami” “pero si lo has usando para pagar a Dory cariño” “Pero hay más” “no, todos está rotos, ves, el que quedaba bien lo usaste para pagar a Dory” y le enseñaba una caja de chupetes a los que le habíamos cortado la tetina,  “¡pues la devolvemos y lo recuperamos!” hay que reconocer que por pequeño que sea nunca ha tenido una pizca de tonto. Esa noche le costó mucho dormirse, y se despertó muchas veces llorando pidiéndolo reconozco que fue una noche muy larga.

A la mañana siguiente como una rosa, durante el día ni lo nombró todo el rato abrazado a su Dory. La siesta ya fue otro cantar, le volvió a costar mucho, muchísimo dormirse, pero no lo pidió y se quedó en la cama jugando con Dory y leyéndole cuentos hasta que finalmente callo rendido. Por la noche fue otro cantar, le costó mucho dormir si su tete, pero no lo pidió tan exhaustivamente como la noche anterior, al final se quedó dormido y pasó mucha mejor noche.

El tercer día estaba como si nada, le contó a los abuelos, orgulloso su hazaña y les enseñaba a Dory, la siesta volvió a retrasarse demasiado, y como consecuencia, a las seis de la tarde no éramos capaces de despertarle.  Estuvo apagado y cansado el resto de la tarde, no tenía ganas de nada. Pero claro cuando llegó la hora de acostarse, el tío estaba como una rosa, y no había forma de dormirle, me decía “mama no quiero a Dory, vamos a por mí tete”. Esta noche la ha vuelto a pasar regular, muy movido e inquieto, pero no lo ha pedido.

Esta mañana ya estaba otra vez tan ricamente, ha bajado a su Dory a la guarde para enseñársela a todos sus amigos, y contarle a todo el mundo que la compró con su tete…

Creo que lo peor ya lo hemos pasado y que podemos decir que la operación #adiosTete ha sido todo un éxito. #Gusanito es completamente consciente de que ya no está, y que no va a volver. Pero su muñeco le reconforta. Creo que los que peor lo vamos a llevar somos #MiMedioMandarino que hemos perdido el poder del tapón para controlar sus rabietas jeje.

Nota: En unos días os cuento que hemos hecho con todos los chupetes personalizados que teníamos de @tutete!!